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Escribo para mi gato II. Y cruzaré los dedos

Que le escriba una carta de amor.
Y me tiene loca.
Que escribo bien, me dice.
Que en el ruedo de las palabras me defiendo como nadie. Que junto las letras y nacen flores.

Y lo cierto es que no sé cómo empezar.
Porque me tiene aburridita con lo de la dichosa carta de amor.
Y con el ansia de las expectativas que ha puesto en mí.

Pero hoy me desperté de la siesta -el bendito deporte que me quita los problemas- con ese fulgor que a veces ilumina la cabeza y me lancé a buscar mi libreta de sueños y, en trance, escribí lo que soñé que escribía.
Y aquí va. Espero que le guste.

Amor:
Toda una vida estaría contigo. No me importa en qué forma, ni cómo, ni dónde, pero junto a ti.
Así que, aunque sea pecado te quiero, te quiero lo mismo. Y aunque todo me niegue el derecho me aferro a este amor.
Yo respiro el aire que respiras y te digo: mírame fijamente hasta cegarme. Mírame con amor o con enojo pero no dejes nunca de mirarme porque quiero morir bajo tus ojos.
Si yo estoy loca es por ti y esta lejanía duele cada día porque no te tengo. No tengo tu boca, no tengo tus ganas y por más que intento ya no entiendo nada. Y tengo esa ansiedad de tenerte en mis brazos musitando palabras de amor. Ansiedad de tener tus encantos y en la boca volverte a besar.
Porque lo que quiero es que me beses y a media voz decirte que te amo. Que me hables bajito, que nadie se entere lo que nos contamos.
Y es que tú y yo, sin firmar un documento, ni mediar un previo aviso, sin cruzar un juramento hemos hecho un compromiso.
A veces, cuando me dejas, pienso qué terriblemente absurdo es estar vivo y que no hay que llorar, que la vida es un carnaval. Y es más bello vivir cantando. Que hay más de cien palabras, más de cien motivos para no cortarse de un tajo las venas.
Y en esas ocasiones creo que tú eres el grave problema que yo no sé resolver. Y acabo siempre en tus brazos cuando me quieres tener. Aunque aprende que si me quieres, aquí estoy. Si no, date media vuelta. No me marees que no voy, que no voy, que no voy a perder la cabeza...
En los malos días me encuentro borracha y apasionada no más por tu amor. Y por quererte olvidar, metida en la borrachera y en la perdición. Y deseo que te vaya bonito. Y comparo tu querer con los días del invierno: ya se nubla, ya se aclara, ya llueve, ya hace bueno.
Pero luego me encuentro que a más de 1000 km estoy pensando en ti, y echándote de menos con el alma.Y aunque para ti yo soy, para ti yo soy solamente una bambola con quien juegas tú, solamente una bambola, llevas mis besos marcaos en tu cara igual que puñales porque te quiero y te quiero y tú te mueres por mí.
Así que todos los días sale el sol, chipirón, y recuerda que si tienes un hondo penar, piensa en mí y si tienes ganas de llorar, piensa en mí.


Y ahora mismo se la mando y cruzaré los dedos para que no trastee mucho por youtube.

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