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Mostrando entradas de febrero 10, 2016

ESCRIBO PARA MI GATO I. El cementerio

Se coge del brazo de sus amigas de la infancia cada vez que vuelve al pueblo.

La ruta del cementerio, se ríen ellas. Pero es una visita obligada. Se puede ir a cualquier hora entre las nueve de la mañana y las ocho de la noche. Ellas prefieren la mañana, sea invierno o verano.Más fresquitas dicen; más calentitas, según sea el tiempo.

Los comentarios son siempre los mismos. Por ejemplo: qué patético poner estas fotos de la mili cuando se murió con ochenta años; qué mala sombra no poner foto, eso es para que la gente más joven no sepa quién era; qué penica poner esta foto decrépita, se ve que no tenían una mejor o que estaban deseando que se muriera...

Se cuentan a sí mismas las historias que de sobra conocen. Los dos jóvenes que se mataron a navajazos por una novia. La agonía de uno estaban tocando cuando el otro expiró en su casa. Y ahora, fíjate, a dos pasitos en el cementerio y para toda la vida. Y ella que se casó con otro, tuvo cinco hijos y se murió metida en los noventa.
La tum…