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Crónica de la excepción. Día 57

Híbrido/da : Del latín hybrida. 1. adj. Dicho de un animal o vegetal: Procreado por dos individuos de distinta especie. U.t.c.s. 2. adj. Dicho de una cosa: Que es producto de elementos de distinta naturaleza. 3. adj. Biol.  Dicho de un individuo: De padres genéticamente distintos con respecto a un mismo carácter. 4. adj. Mec. Dicho de un motor y, por ext., de un vehículo: Que puede funcionar tanto con combustible como con electricidad. U.t.c.s.m. Y esto es todo lo que puedo deciros sobre lo que es algo híbrido o híbrida. En la foto os he puesto a un híbrido querido, con su nombre, que se llamaba Carbonero y que nos dio muchos días gloriosos en veranos añorados.  Haber sido producto de padre y madre de distinta naturaleza y ser él mismo un ente extraño, sin derecho a reproducción, no le privó de ser importante, trabajador, y estar perfectamente diseñado para ejecutar todo aquello que se le exigía. Su cuerpo, su mente, sus sentidos, sus músculos; cada un...

Crónica de la excepción. Día 56

Nos encerramos aquí en un marzo invernal, donde cabían las botas, los jerséis, los cuellos vueltos, los foulards y los plumas más abrigaditos y he salido esta mañana a la terraza, en la que aún no daba el sol, y ya me sobraba todo. No sé si habrá 20 grados o 22 o 24, pero el aire era tan tibio y dulce que, por fin, me he dado cuenta de que estábamos en el mayo florido que nos merecemos tras tanto sacrificio. Mirad cómo está la calle: los árboles enseñoreados, con unas copas frondosas que plantan cara al asfalto, a los coches (escasos, eso sí), al cemento. Bendito sea llenarse los ojos de verde y los oídos de cantos de pajarillos en los que antes ni siquiera reparábamos. Respirando a pleno pulmón —porque el aire también está agradecido a esta tregua impuesta— me he dedicado a curiosear y fabular sobre la vida de mi vecindario, tan absolutamente invisible para mí hasta estos días. No es del todo cierto, a estos primeros los miro muchas veces. Con sus bicis de varios ...

Crónica de la excepción. Día 55

Después de unos cuántos días sin ganas ni cuerpo para escribir, vuelvo a la carga. Y así, a lo tonto, han pasado ocho días y estamos, como quien no quiere la cosa, en el florido mayo y en la fase cero de este proceso que nos va a llevar a la nueva normalidad , sea esto lo que sea. Después de un bache de salud, después de ver el maravilloso ocaso de anoche y después de ver el espléndido y cálido día que nos ha regalado la primavera, ¿quién tiene cuerpo para criticar todo lo que se ha hecho mal —que se ha hecho—, todo lo que va mal —que va— y todo lo que podría cambiarse —que lo hay—? Pues yo no lo tengo y por eso voy a hacer una crónica leve y ligera, sin punta ni filo, que tiempo habrá. Una crónica alejada del peligro que estamos viviendo, de las mezquindades que estamos viendo y de las estulticias que estamos oyendo. Porque en este paréntesis he celebrado el día del título maravilloso que me han otorgado mis tres hijos y que concentra todo el amor del mundo y, además,...

Crónica de la excepción. Día 47

La noticia del día es, por supuesto, la comparecencia del presidente Sánchez para explicar las medidas y fases de la desescalada . Las previsiones son que se inviertan entre seis y ocho semanas para llegar a la nueva normalidad . A mí el término de nueva normalidad  no me convence. La normalidad es la normalidad; si es nueva, ya es otra cosa, creo yo. Volvemos a la normalidad cuando regresamos de las vacaciones o cuando hemos tenido visitas en casa y se van o cuando hemos hecho obras y, por fin, queda en su sitio lo que antes estaba manga por hombro. Una normalidad nueva  tiene un no sé qué de inquietante. No sabemos cómo estaremos en esa normalidad que no conocíamos porque nos la definen como nueva. En fin, ya se verá. Luego estaba el tema de las fases. Empezaríamos en la fase 0 el día 4 (a excepción de los millones de corredores que parece que había en este país, que podrán salir ya el día 2) y, cada dos semanas, avanzaremos hasta llegar a la 3. Alguna...

Crónica de la excepción. Día 46

—¿Cuál fue el motivo de los rifirrafes de ayer en las redes sociales? —¡Me lo sé! ¡El asunto Merlos-Marta López-la otra! Noooooo. No me refiero a ese.  Que también, pero de eso no es de lo que vamos a hablar mis sesudos lectores y yo, faltaría más. 🤦‍♀️😊 Me refiero a cómo fue el primer día de la salida de los niños y sus progenitores a la calle. Las redes echaban humo y los dos bandos enfrentados eran, a saber: los que decían que el incumplimiento de las normas había sido un hecho aislado y puntual y la gente se había comportado y los que decían que había sido un desastre generalizado y se había faltado a todas y cada una de las consignas que tan bien aprendidas parecían el día anterior. Dos opiniones muy legítimas y que, se supone, derivarían de la experiencia personal o de las noticias y fotos que se iban recibiendo en las cuentas personales y en los chats de whatsapp, telegram o cualquier otro medio utilizado para conectarse con amigos y conocidos. ...

Crónica de la excepción. Día 45

Hoy era el gran día para los niños. Todos, como los noticiarios se encargaban de recordarnos, se sabían las normas al dedillo: en un kilómetro alrededor de casa, una hora como máximo, sin poder subirse a los columpios y sin jugar con otros niños con los que se encontraran. Así que, después de desayunar y poco más, nos hemos ido al balcón a ver pasar niños. Y los hemos visto: en carrito, más pequeños, más mayorcitos, con patinetes, de la mano de sus padres, caminando y saltando pizpiretos cerca de ellos, cantarines, saludando a gente conocida que, a su vez, los saludaba desde sus balcones... Y nosotras los señalábamos tan alborozadas como ellos. Parecía un hecho extraordinario y palmoteábamos contentas al ver otro y otro y otros más allá.  Era como si una especie en peligro de extinción hubiera, de repente, decidido hacerse presente y salir de sus escondrijos, donde quiera que estos estuvieran. Y la ocasión merecía inmortalizarse con estas fotografías qu...

Crónica de la excepción. Día 44

Hoy es San Marcos. Es el patrón de mi pueblo, que lo lleva en su nombre —Cuevas de San Marcos—, y también el patrón de El Montmell, un pueblito al que nos vinculamos hace unos años. Cosas de la vida: ambos tienen unas sierras parecidas, la misma altura desde el nivel del mar y su patrón en común. Hoy hubiera sido día grande en ambos. En Cuevas se hace una romería multitudinaria —antes era al puente; ahora, desde hace años, al pantano— donde hay comida, bebida, cante, baile y el paseo del patrón desde la iglesia hasta el pantano. En El Montmell, más reducida en participación, algo parecido. Este año 2020 no se celebrará ninguna de las dos por la excepcionalidad en la que estamos viviendo. El día del patrón es la excusa perfecta para celebrar la vida. Da igual que se sea creyente o no, que le pidas al santo salud y protección con la fe intacta o que, simplemente, te quedes con el jolgorio y el punto de emoción que siempre ha sabido tener la liturgia. Así...