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Mostrando entradas de junio, 2017

Escribo para mi gato. XV. Sin final feliz

Ella llevaba todavía calcetines. No hubo manera de convencer a su madre. Se habían de llevar los calcetines hasta los quince y ella no los cumplía hasta mayo. Y llevaba aún sus faldas plisadas, las blusitas de batista o los jerséis hechos con tricotosa. Y, por supuesto, los dichosos calcetines. Desentonaba con las muchachas que ya vestían tejanos de campana y habían dejado atrás las trenzas. Él tenía los ojos más claros con los que ella se había cruzado. Y un pelo rebelde que se despeinaba cuidadosamente para que le cayera sobre los ojos. La esperaba cada tarde al acabar las clases, encendiendo un cigarro recostado en el umbral de la verja del instituto. Bajaban por las calles muy despacito, para hacer eterno el camino y alargar la conversación. Qué había hecho ese día, qué había aprendido en clase. Ella sonreía por dentro: era lo mismo que le preguntaba tantas veces su padre cuando estaban juntos sin mucho de qué hablar. A veces se sentaban en los escalones de aquel barrio todo cuestas.…

Si te vas a ir

Si te vas a ir por largo tiempo,
tendrías que avisarme.

Debo prepararme para el adiós;
hacerte algún encargo
por si en tu mano está cumplirlo
cuando llegues allí donde tú vas;
darte una nueva foto
para que cambies la que llevas en la cartera,
donde ya no me reconozco.

Debo contarte alguna anécdota
que quizá hayas olvidado
y tú deberías dejarme en depósito
todas aquellas que tienes de mí
y que se extraviaron en mi memoria.

Debo enseñarte lo que escribo;
que veas que pongo en un papel
las mañanas en la era,
las siestas en el zaguán,
las tardes en la alberca,
las noches en el cine de verano.

Debo decirte que te quiero
y que guardo tus prospectos de Pavón como se guarda lo que no tiene precio.
Debo decirte que te quiero
porque no te lo he dicho desde hace demasiado.

Si es que te vas a ir,
tendrías que avisarme.

Debo enseñarte por enésima vez a usar el móvil
y escucharte decir, por enésima vez, lo malo que estás.
Debo explicarte cómo están los niños
y debes darles tiempo para que, por fin…