Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de enero, 2012

Fin de semana en familia

Estamos en Verdú, provincia de Lleida. Un pequeño pueblo en el cual ya estuvimos el año pasado.

Hemos venido todos, los cinco. La casa es preciosa, calentita, cómoda, con mucho espacio y todo lo que se pueda necesitar.

Estamos relajados, cada uno con sus actividades. Lectura, ordenadores, costura, campo, paseos, juegos... Conversaciones sin tensiones, riñas cariñosas... Hacía tiempo que nos costaba crear un clima así. Un pequeño avance de lo que volveremos a ser dentro de un tiempo, cuando crucemos el procesolo mar de la adolescencia y nos veamos en la otra orilla sin demasiadas cicatrices.

Mientras, como el tiempo no puede ir hacia atrás, miremos hacia adelante. Con el desafío y el orgullo de lo que tenemos y de lo que nos merecemos.

(Imagen: panageos.es)

Que alguien te dé las gracias

Cuántas quejas le damos a la vida. Cuántas veces sentimos -porque así ha sido o porque así lo hemos interpretado- que nos ningunean, que no somos valorados. Cuántas veces nos sentimos invisibles para los demás. Cuántas veces nos creemos fracasados.
Hay días en que, a su final, nos creemos perdedores y sin ningún aliciente para seguir con nuestros esfuerzos.

Hoy no ha sido uno de esos días. Ha sido un día luminoso desde primera hora de la mañana.

Una compañera me ha dado las gracias con emoción, me ha dicho que la ayuda prestada y el trabajo hecho le han sorprendido, que es la primera vez que el puesto que yo ocupo le ha sido útil. Seguramente habrá tenido malas experiencias, habrá trabajado en centros donde, con mala suerte, no habrán respondido a sus expectativas. Pero el gesto de acercarse, de decir gracias, me ha emocionado.

Burbujas de autoestima subiendo por las venas. ¡Que buena falta hacen!

(Imagen: sinequanum.blogspot.com)