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Mostrando entradas de agosto, 2014

Y un verano más... o menos.

El final del verano siempre nos sorprende.
Creemos que es eterno y que, en sus largos días, tendrá cabida todo aquello que el invierno y el ajetreo cotidiano pospuso.

Se amontonan los buenos propósitos, los libros infinitos, los aprendizajes a nuestro aire, los sitios y las gentes a los que visitar...

Queremos volver morenos, vitales, más sabios, más limpios de corazón, llenos de experiencias, preparados para la vida y sus intransigencias.

Y nos sorprende descubrir que un día otoñal se asoma a la ventana -aunque el calendario se empeñe en decir lo contrario- y nos pilla con todo a medio hacer.

Intentamos entonces, porque el ser humano tiene la grandeza de sobreponerse para que el mundo gire, recomponer nuestras expectativas. Repartimos los libros para las próximas semanas, decidimos que tampoco nos hemos atrasado tanto en los nuevos aprendizajes, recopilamos las fotos y sonreímos ante las gentes y los paisajes que hemos visitado poniendo en el cajón de lo pendiente aquello que no se …

Un gran olvidado: Ibargüengoitia

Hace unos días fui de nuevo al mercado de San Antonio.

El paseo entre los puestos de viejo era algo habitual en mi infancia y cuando mis hijos eran pequeños.

Aquello que mis padres hicieron conmigo llegó el momento de repetirlo con ellos.
Empezaban una colección de cromos -de fútbol, pokémon, animales...- e iban completándola hasta que, en los sobres, se repetían y se repetían sin que acabaran de salir los que debían llenar los últimos huecos.

La solución era el mercado de San Antonio. Llegábamos llevándolos de la mano. Sus ojos brillantes y su sonrisa expectante lo decían todo. Doblada en un bolsillo, la lista de los cromos que faltaban y, apretaditos en la mano, el puñado de "repes".
Una vuelta para tantear el terreno. Los más difíciles, caros. Nos acercábamos a las chaflanes exteriores donde otros niños como ellos pasaban sus ojos y sus manos rápidamente por los suyos y por los que otros niños les mostraban. "Tengui, tengui, falti, falti...".
Entre los cambios …