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Mostrando entradas de octubre, 2011

Usted está aquí

Centros comerciales, museos, exposiciones, hoteles... En todos aquellos sitios donde podemos perdernos, bien por desconocimiento del lugar bien por lo enrevesado de su trazado, aparecen carteles de orientación donde una flecha nos indica "Usted está aquí". Así estamos seguros de nuestra ubicación, de adónde tenemos que ir y cómo llegar. De dónde estamos y qué dirección hemos de escoger.

En la foto que acompaña esta entrada un cartel muy ilustrativo nos dice claramente dónde estamos: en un punto diminuto de una galaxia, navegando en un universo aún desconocido. Sin saber qué hacemos ni de dónde venimos ni a dónde nos dirigimos.
Es una fotografía que nos lleva a la reflexión y, de paso, al optimismo. Si así y ahí estamos todo lo que nos pasa es diminuto, irrelevante, pequeño, insignificante. No perdamos el tiempo en intentar controlar situaciones, cerrar asuntos, dominar nuestro presente, organizar nuestro futuro.
Naveguemos relajados y conformémonos con saber que "estamo…

Pura poesía

"Que nos vamos pa'lante como los de Alicante. Esas manitas arriba, que no las veo, y esas palmitas que no las escucho. ¿Qué pasa? ¿Ponemos el Paquito? Venga, que tienes toda la cara del tío que me quitó la maleta. A ver, esas manitas arriba que no las veo y esas palmitas que no las escucho. Bueno, ¿qué pasa? ¿ponemos ese Paquito? Hey, hey, esas manos arriba que no las veo. Tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, tiri. Loco, loco, loco. A ver, esas manitas arriba que no las veo y esas palmas que no las escucho. Tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, tiri. Al ataque, mis valientes. Esa peña arriba, cómo se mueve, colega. Meneatis el culatis. Se mueve y se menea. ¡Paquito! Hey, hey. Achucha, achucha. El movimiento del loco, el que se mueve poco a poco. Todos juntos. Las manos arriba y ahora viene lo bueno. El movimiento del loco, el que se mueve poco a poco. Esas manos arriba, que las vea yo y esas palmas que no las escucho. Mariquita el que no las levante. A  ver esas manos. Tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, ti…

Cosas y personas que hacen que la vida valga la pena

Cosas que hacen que la vida valga la pena:
Los besos que te han dado.
La infancia que has vivido.
Los abrazos espontáneos.
Tener un buen día.
Solucionar un problema.
Curar una herida.
La lluvia en verano.
El sol en invierno.
Ver pasar las nubes.
Estrenar algo bonito.
Ganar o perder -al gusto- un kilo.
Que no te duela nada.
Leer un buen libro.
Escuchar una canción sentida.
Llorar de emoción.
Morirse de risa.
Ganar en un juego.
Dejar que te ganen.
Suspirar sin razones.
Despertarte sin prisas.
Dormirte sin preocupaciones.
Tener ilusiones -grandes o pequeñas-.

Personas que hacen que la vida valga la pena:

Las que te quieren.
Las que te dicen la verdad.
Las que, a veces, te echan mentirijillas para protegerte.
Las que te dan consejos cuando los pides.
Las que se callan cuando no quieres consejos.
Las prudentes, que te serenan.
Las impulsivas, que te azuzan.
Las calladas cuando actúan.
Las activas cuando hablan.
Las tóxicas cuando se alejan de ti.
Las positivas.
Las dulces.
Las que forman t…

La magia de las estaciones

Hoy es el primer día en el cual he pasado frío después de más de un mes de otoño sofocante.
Todos teníamos ganas de dejar atrás el calor. Éste había pasado de tema de ascensor a tema omnipresente: en el trabajo, en casa, cuando llegábamos de la calle, al salir en tirantes, al poner en pleno octubre el aire acondicionado...
Ese calorcito esperado por el que suspiramos cuando ya abril va quedando atrás; ese calorcito que nos pone bocarriba bajo el sol, vuelta y vuelta; ese calorcito que nos recuerda que estamos vivos y hemos superado otro invierno... se ha llegado a hacer pesado e insoportable. Un huésped muy deseado que se hace indeseable cuando alarga su estancia.
Y aquí tenemos la lluvia, el fresco, el aire en la cara, la piel erizada y la promesa de que este invierno va a ser largo, largo.
Así que nos preparamos para un nuevo paisaje: árboles descarnados, bufandas, charcos en el suelo, rachas de viento impertinente, sol tibio y tímido, castañas, espumillones, papanoeles absurdos tre…

¿Se puede ser más feliz?

Por mi boca desdentada (sí, esa soy yo) no debo tener más de siete años.
Estamos sumergidos, a bordo de un maravilloso colchón hinchable, en el río Genil.
El grupo lo forman mi tío Antonio, mi tía Dolorcitas, mi madre, mi primo Silverio y yo misma.

¿Quién puede ser más feliz que una niña de vacaciones en su pueblo, bañándose todo el día y disfrutando de la gente que la quiere?

El río Genil, a su paso por mi pueblo, está embalsado por el pantano de Iznájar y por eso ahora no es lugar de baño ya que el agua, que sale de las profundidades del embalse, está helada. Pero entonces, antes de su inauguración en 1969, todavía era un sitio de recreo que habitantes y visitantes del pueblo disfrutábamos con alegría.

Éste debió ser un día de excursión: tortilla, jamón, chorizos, bebida y horas por delante para huir del calor agosteño. Fuimos, seguramente, en los mulos que tenían mi abuelo y mi tío: Sevillano y Romera, negro y blanca, herramientas de trabajo y de solaz, animales que compartían con …

Paraules d'amor

Ayer, como corresponde en esta época de cadenas y canales infinitos, estaba haciendo zapping y me encontré con un programa que hablaba de la "nova cançó" catalana i dels "setze jutges".
Era interesante y durante un buen rato estuve enfrascada en esta historia, no tan pasada.
Pero el mejor momento llegó cuando, ilustrando la trayectoria de algunos de sus integrantes y de cómo, poco a poco, fueron viéndose a veces en la época franquista, apareció un jovencísimo Joan Manuel Serrat cantando "Paraules d'amor".

Es ésta una canción que me estremece cada vez que oigo. Sin entender de música más que lo justo para disfrutarla diría que es una canción "redonda", impecable. Pero también que es un poema musicado único, que llega al corazón y despierta recuerdos. Que alienta sentimientos y eriza la piel. Que provoca lágrimas dulces y sonrisas amargas. Una canción de siempre, pues siempre habrá jóvenes que despiertan al amor y viejos que lo atesoran para s…

Leer es un placer

Parafraseando la canción de Sara Montiel yo digo: "Leer es un placer".
Es un placer porque escapamos de las mezquindades cotidianas; porque conocemos gentes, paisajes, historias que nunca creímos poder conocer; es un placer porque nos hace mejores personas; porque nos da alas y raíces, porque nos da fuerzas; porque lloramos y reímos con emociones ajenas; por tantas cosas que no pueden explicarse.
Yo, que soy hija única y de un tiempo en que no había maquinitas y la tele "cerraba" como si fuera un comercio, he disfrutado con la lectura de momentos entrañables, de emociones sobrecogedoras. Me ha serenado, me ha acompañado, me ha divertido, me ha dado paz y energía. A la lectura le debo tanto que es para mí una religión.

Y aprovecho esta entrada de homenaje feliz a la lectura para comentar lo que hice ayer: ir a la presentación del libro de una amiga. Y fui no porque es amiga sino porque es buena escritora. Todo lo que leo de ella me gusta y por eso, sin haber acabado…

Los 80 en vena

Las hombreras.
Rafio Futura.
Fumar sin culpabilidad.
Aguantar dieciocho horas con las lentillas puestas.
Bailar pegados y despegados.
La Paloma.
Muebles de pino.
Los abanicos de Locomía.
Aprender a conducir cascando el embrague.
Menta con limón en La Choza.
Conciertos en Can Boixeres pagados por el Ayuntamiento.
"Yo no me llamo Javier" en la caseta municipal de Rute.
Hacer la limpieza a ritmo de Aute (y tardar el doble).
Jerseys hechos a mano.
Ganar el primer sueldo.
Gastar el primer sueldo.
Ser hija a tiempo completo.
No votar.
Votar.
Las Alpujarras en un verano inolvidable..
La playa en top-less.
Las sevillanas en el pueblo.
Pasar de novio y llamarle marido.

Los 80 fueron nuestros. Disfrutemos recordándolos.

(Imagen: d-shopping.net)

Verano azul

Los veranos son azules. Para los niños los veranos siempre son azules.
Ni cruceros de lujo, ni complejos resort todo incluído, ni yates ni playas recónditas.

Un pueblo abandonado, Susqueda, donde la gente tuvo que salir y dejar sus casas, sus tierras, sus vidas. Una desgracia que es una alegría para un puñado de niños que viven un verano inolvidable.

La más pequeña, con mini vestido, enseñando las braguitas como tocaba en aquella época, soy yo. Mi tío José me coge por los hombros. A mi alrededor mis primos, un tío lejano y un chaval que no recuerdo. Correteando entre las hierbas, viendo los ágiles alacranes esconderse bajo las piedras, yendo a buscar agua a la fuente, contemplando extrañada a la única mujer que se resistía a dejar lo suyo y que quería ser sepultada por el agua... qué pequeñas y qué grandes eran las cosas cuando se tenían los ojos inocentes.

Mi tíos trabajaban en la construcción del embalse y, mientras, vivían en una de las casas vacías del pueblo.
Allá fuimos mis pad…

La Puerta del Sol

Ahí están: no celebran la Nochevieja como cada 31 de diciembre.
Están levantándose contra la injusticia, indignándose.


Les animan ideas solidarias, les corre por las venas la sed de justicia, palpitan al unísono, les asiste la fuerza de la razón, no saben cómo pero saben qué quieren conseguir.

Son jóvenes tengan 20, 40 ó 70 años. Porque las ideas de cambio, de un nuevo orden basado en el respeto y la ayuda mutua son siempre jóvenes. Caducan aquellos que se conforman, que se instalan en lo establecido, que se repliegan en lo poco, que se conforman, que callan y otorgan, que fingen no ver... Caducan de alma y de corazón y los lobos sanguinarios que beben la sangre de los oprimidos se relamen ante las cabezas gachas.

Por eso no importa que les llamen perroflautas, ni que se les arrimen vividores y mangantes, ni que se confundan entre ellos los que viven del cuento. El latido que llevan debe pervivir para que todo cambie. El aire que movieron ha de seguir corriendo entre nosotros. Que su …

Lofesindeyer

Lofesindeyer, o sea, el amor está en el aire.

Blog dedicado a los que creemos que se puede cantar en inglés sin saber inglés.
Dedicado a los que creemos que se puede cantar en cualquier idioma si nos quedamos quietos, quietos, y escuchamos el corazón. Algo pasado, presente o futuro nos permitirá cantar aunque sea bajito, bajito.

Blog para los pesimistas que creen en el optimisto.
Blog para ratitos de alegría.

Bienvenid@s.

(Imagen: zazzle.es)