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Mostrando entradas de 2011

Lo que le pido al Año Nuevo

Paciencia para frenar la ira.
Humildad para recibir sólo aquello que merezco.
Alegría para repartir entre los que quiero.
Sabiduría para obrar y hablar con tacto.
Prudencia para contener los arranques innecesarios.
Respeto hacia mi misma y hacia los demás.
Ilusión que llene mis días.
Amor que me consuele.
Abrazos que me curen.
Besos que me reconcilien con la vida.
Amigos que me escuchen.
Familia que me acoja.
Compañeros que me tiendan una mano.
Fe en lo que ha de venir.
Consuelo en el dolor.
Esperanza en la gente y en la vida.
Templanza en el infortunio.
Paz en mi casa y en el mundo.
Momentos de luz que acorralen las tinieblas.
Nada que se venda y nada que se compre. Nada fácil de conseguir. Todo artesano. Todo nacido en el corazón y en la cabeza. Todo tejido con la complicidad de los que me quieren y a quienes quiero. Todo difícil. Todo grande. Todo valioso.

El aire huele a Navidad

Hemos salido a dar un paseo en este último sábado de noviembre.
Nuestra niña de la mano. Nueve añitos. No le da vergüenza ir con nosotros, ni abrazarnos en público, ni salir corriendo a darnos un beso entre la gente.
El aire huele ya a la Navidad. Estaban colocando las luces. En algunos sitios ya estaban puestas pero sin encender todavía. La crisis ha llevado a una moderación que debía ser de sentido común: aún con las castañas en la boca debíamos lanzarnos a cantar villancicos y salir en tropel a hacer las compras.
Es mejor así: un cierto "olor" a Navidad sin tenerla del todo presente, un cosquilleo ante lo que se avecina -familia, comidas, regalos, recuerdos- y una espera dulce cuando aún se tienen niños en casa.
A veces todavía nos sorprendemos de lo poco que se necesita para sentirse felices unos instantes. Buscamos con ansia la felicidad cuando deberíamos conformarnos, como decía el gran Aberasturi, con ser "moderadamente felices".
Bienvenida esta sensación.

(…

Éxitos ajenos y propios

Los éxitos propios nos llenan de orgullo. Nuestra autoestima crece, se refuerza, nos valoramos frente a la dureza del día a día y los fracasos -pequeños o grandes- que vamos acumulando.

Y, sin embargo, no son esos éxitos sino los de las personas que queremos los que nos suelen hacer más felices.
A los propios solemos ponerles peros, no nos acabamos de creer lo que valemos -si es que valemos, claro- o minimizamos lo conseguido hasta hacerlo tan pequeño que se diluye la alegría que pudimos obtener.

Sin embargo esos éxitos ajenos de quienes son importantes en nuestra vida sabemos lo que valen. Hemos visto cómo han puesto su esfuerzo y su valía al servicio de una idea, de un sueño, de una lucha. Cómo, a pesar de dificultades, han llegado a una meta. Cómo han conseguido el triunfo por sus propios méritos.
Nos alegramos con ellos como si fuéramos ellos mismos o aún más porque no caemos en la tentación de hacer pequeño lo conseguido.

Enhorabuena por ese libro -"Química a infantil i prim…

El fuego

El fuego ha fascinado a la humanidad desde el principio de los tiempos. Por su poder, por su fuerza, por su utilidad y, cómo no, por su misterio, ha sido un elemento mágico en torno al cual tejer leyendas.

Nos quedamos mirando una candela y podemos pasar horas y horas enfrascados en seguir el vaivén de las llamas y el salto de las chispas.

Como elemento mágico que es centra muchas de las fiestas de la antigüedad y actuales. Hoy en día, en Cataluña, los diablos y sus correfocs y cercavilas de fuego llenan pueblos y ciudades a la hora de las fiestas.

Yo siempre había sido espectadora y el corazón se me había acelerado cuando las chispas se acercaban y el olor a pólvora te bajaba por la garganta. Y sin embargo, jamás había probado esa experiencia hasta el pasado sábado.
Aprovechando un "cursillo" para los papás y mamás acompañantes de diablos y tabalers hice mi bautismo de fuego.

Ahí me tenéis, sin mucha gracia pero con mucho entusiasmo, haciendo girar la carretilla y recibiend…

Un rayito de sol

Hoy, después de cuatro largos días de lluvia furiosa, ha salido un poquito el sol.
Rayitos de sol tibios, tímidos, pero que dan la vida.

Somos seres nacidos para el calor, para la luz. La oscuridad, la lluvia, el viento... nos deprimen, nos acobardan, nos recuerdan lo poco que somos frente a la naturaleza, nos quitan el ánimo y la alegría.

Pero hoy ha vuelto a salir el sol. Nuestra piel se ha sentido rejuvenecer y el alma se ha calentado con el cuerpo.
En días así agradezco infinitamente ser mediterránea. Tener el mal tiempo como anécdota y el buen tiempo como acompañante.
¿Qué sería de nosotros en Finlandia?
¿Qué sería de los niños que le cantan al sol desde que empiezan a hablar?
(Imagen: quindero.blogspot.com)

Un ramito de violetas

Ayer era el día pero no pude escribir esta entrada. No importa. Ahí va esta reflexión con ganas de ser optimista.

"Quién la escribía versos,
dime quién era,
quién la mandaba flores por primavera.
Quién cada nueve de noviembre,
como siempre, sin tarjeta,
la mandaba un ramito de violetas."

Cómo encontrar una luz en una vida oscura. Cómo disfrutar con lo pequeño. Cómo ser feliz "así, de cualquier modo".  Cömo esperar con ilusión. Cómo darle sentido a una vida sin sentido.

Hay alternativas

Comparto la introducción de este libro que da un soplo de esperanza a los que cada día estamos más asustados con el "coco" que nos presentan los políticos y sus secuaces.
En este enlace lo tenéis completo, colgado por los propios autores cuyo objetivo es que el mayor número posible de personas sepa que hay otras maneras de salir de aquí distintas a esta vuelta a la opresión que quiere el gran capital.
Leedlo y difundidlo en vuestras páginas y blogs, en el trabajo, entre vuestros amigos y familiares. ¡Vale la pena!

"Introducción
Semanas antes de que termináramos de escribir este libro el
presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão
Barroso, afirmaba refiriéndose a la situación en la que se
encontraba Grecia: "No hay alternativas ni plan B para Grecia.
La alternativa es la catástrofe".
Siempre dicen lo mismo: sólo se puede hacer lo que digan
quienes están en el poder. Y cuando también insisten tanto en
que la alternativa es el desastre, la catástrofe, co…

Chocolate con costura

Un velador. Tres suizos con churros.
Conversación de costura: tildas, telas, estampados románticos, delicados encajes, adornos, detalles...
Tres cabezas en torno a propuestas dulces. Proyectos de coser, decoración de la casa, ilusiones pequeñas que llenan agujeritos cotidianos...
Una tarde relajada. ¡Qué poco necesitamos a veces para sonreír!
Es noviembre, en la calle hace un calor extraño. Nos sobran las mangas; sabemos que vamos hacia el frío pero aún no nos ha alcanzado. Una noche de lluvia furiosa; otra que se avecina. Una tregua en este día raro de otoño.
Los nudos del corazón se aflojan cuando disfrutamos de pequeños placeres. La sensación es como cuando un trocito de comida nos molesta en la garganta y la hacemos bajar, por fin, con un sorbito de agua o una miguita de pan. Benditos estos ratos que nos reconcilian con la vida.

(Imagen: chocolateriasvalor.es)

Todos los santos

Hoy se celebra el día de Todos los Santos. A esta festividad se ha pasado la celebración que hace años se hacía el día de Difuntos (que es mañana, 2 de noviembre) ya que en nuestra sociedad nos movemos en función de los días festivos.

Acabo de oír en el informativo que se venden el 30 % de todas las flores del año y sólo hay que seguir las noticias para ver el gentío que visita los cementerios: en pueblos, en ciudades, grandes y chicos, endomingados, llorosos todavía o con aire festivo. Es una manera de sacarse la espinita, el compromiso adquirido con los que formaron parte de nuestra vidas y ya se fueron.

Antes la vida y la muerte estaban más imbricadas: desde el luto que distinguía desde lejos a aquellos que estaban de duelo hasta las visitas asiduas a los cementerios que estaban muy cerca -o literalmente dentro- de las poblaciones. En las casas los lugares de honor los ocupaban las fotos de los difuntos, colección que iba agrandándose, lógicamente, con el tiempo: los bisabuelos -pe…

Usted está aquí

Centros comerciales, museos, exposiciones, hoteles... En todos aquellos sitios donde podemos perdernos, bien por desconocimiento del lugar bien por lo enrevesado de su trazado, aparecen carteles de orientación donde una flecha nos indica "Usted está aquí". Así estamos seguros de nuestra ubicación, de adónde tenemos que ir y cómo llegar. De dónde estamos y qué dirección hemos de escoger.

En la foto que acompaña esta entrada un cartel muy ilustrativo nos dice claramente dónde estamos: en un punto diminuto de una galaxia, navegando en un universo aún desconocido. Sin saber qué hacemos ni de dónde venimos ni a dónde nos dirigimos.
Es una fotografía que nos lleva a la reflexión y, de paso, al optimismo. Si así y ahí estamos todo lo que nos pasa es diminuto, irrelevante, pequeño, insignificante. No perdamos el tiempo en intentar controlar situaciones, cerrar asuntos, dominar nuestro presente, organizar nuestro futuro.
Naveguemos relajados y conformémonos con saber que "estamo…

Pura poesía

"Que nos vamos pa'lante como los de Alicante. Esas manitas arriba, que no las veo, y esas palmitas que no las escucho. ¿Qué pasa? ¿Ponemos el Paquito? Venga, que tienes toda la cara del tío que me quitó la maleta. A ver, esas manitas arriba que no las veo y esas palmitas que no las escucho. Bueno, ¿qué pasa? ¿ponemos ese Paquito? Hey, hey, esas manos arriba que no las veo. Tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, tiri. Loco, loco, loco. A ver, esas manitas arriba que no las veo y esas palmas que no las escucho. Tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, tiri. Al ataque, mis valientes. Esa peña arriba, cómo se mueve, colega. Meneatis el culatis. Se mueve y se menea. ¡Paquito! Hey, hey. Achucha, achucha. El movimiento del loco, el que se mueve poco a poco. Todos juntos. Las manos arriba y ahora viene lo bueno. El movimiento del loco, el que se mueve poco a poco. Esas manos arriba, que las vea yo y esas palmas que no las escucho. Mariquita el que no las levante. A  ver esas manos. Tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, tiri, ti…

Cosas y personas que hacen que la vida valga la pena

Cosas que hacen que la vida valga la pena:
Los besos que te han dado.
La infancia que has vivido.
Los abrazos espontáneos.
Tener un buen día.
Solucionar un problema.
Curar una herida.
La lluvia en verano.
El sol en invierno.
Ver pasar las nubes.
Estrenar algo bonito.
Ganar o perder -al gusto- un kilo.
Que no te duela nada.
Leer un buen libro.
Escuchar una canción sentida.
Llorar de emoción.
Morirse de risa.
Ganar en un juego.
Dejar que te ganen.
Suspirar sin razones.
Despertarte sin prisas.
Dormirte sin preocupaciones.
Tener ilusiones -grandes o pequeñas-.

Personas que hacen que la vida valga la pena:

Las que te quieren.
Las que te dicen la verdad.
Las que, a veces, te echan mentirijillas para protegerte.
Las que te dan consejos cuando los pides.
Las que se callan cuando no quieres consejos.
Las prudentes, que te serenan.
Las impulsivas, que te azuzan.
Las calladas cuando actúan.
Las activas cuando hablan.
Las tóxicas cuando se alejan de ti.
Las positivas.
Las dulces.
Las que forman t…

La magia de las estaciones

Hoy es el primer día en el cual he pasado frío después de más de un mes de otoño sofocante.
Todos teníamos ganas de dejar atrás el calor. Éste había pasado de tema de ascensor a tema omnipresente: en el trabajo, en casa, cuando llegábamos de la calle, al salir en tirantes, al poner en pleno octubre el aire acondicionado...
Ese calorcito esperado por el que suspiramos cuando ya abril va quedando atrás; ese calorcito que nos pone bocarriba bajo el sol, vuelta y vuelta; ese calorcito que nos recuerda que estamos vivos y hemos superado otro invierno... se ha llegado a hacer pesado e insoportable. Un huésped muy deseado que se hace indeseable cuando alarga su estancia.
Y aquí tenemos la lluvia, el fresco, el aire en la cara, la piel erizada y la promesa de que este invierno va a ser largo, largo.
Así que nos preparamos para un nuevo paisaje: árboles descarnados, bufandas, charcos en el suelo, rachas de viento impertinente, sol tibio y tímido, castañas, espumillones, papanoeles absurdos tre…

¿Se puede ser más feliz?

Por mi boca desdentada (sí, esa soy yo) no debo tener más de siete años.
Estamos sumergidos, a bordo de un maravilloso colchón hinchable, en el río Genil.
El grupo lo forman mi tío Antonio, mi tía Dolorcitas, mi madre, mi primo Silverio y yo misma.

¿Quién puede ser más feliz que una niña de vacaciones en su pueblo, bañándose todo el día y disfrutando de la gente que la quiere?

El río Genil, a su paso por mi pueblo, está embalsado por el pantano de Iznájar y por eso ahora no es lugar de baño ya que el agua, que sale de las profundidades del embalse, está helada. Pero entonces, antes de su inauguración en 1969, todavía era un sitio de recreo que habitantes y visitantes del pueblo disfrutábamos con alegría.

Éste debió ser un día de excursión: tortilla, jamón, chorizos, bebida y horas por delante para huir del calor agosteño. Fuimos, seguramente, en los mulos que tenían mi abuelo y mi tío: Sevillano y Romera, negro y blanca, herramientas de trabajo y de solaz, animales que compartían con …

Paraules d'amor

Ayer, como corresponde en esta época de cadenas y canales infinitos, estaba haciendo zapping y me encontré con un programa que hablaba de la "nova cançó" catalana i dels "setze jutges".
Era interesante y durante un buen rato estuve enfrascada en esta historia, no tan pasada.
Pero el mejor momento llegó cuando, ilustrando la trayectoria de algunos de sus integrantes y de cómo, poco a poco, fueron viéndose a veces en la época franquista, apareció un jovencísimo Joan Manuel Serrat cantando "Paraules d'amor".

Es ésta una canción que me estremece cada vez que oigo. Sin entender de música más que lo justo para disfrutarla diría que es una canción "redonda", impecable. Pero también que es un poema musicado único, que llega al corazón y despierta recuerdos. Que alienta sentimientos y eriza la piel. Que provoca lágrimas dulces y sonrisas amargas. Una canción de siempre, pues siempre habrá jóvenes que despiertan al amor y viejos que lo atesoran para s…

Leer es un placer

Parafraseando la canción de Sara Montiel yo digo: "Leer es un placer".
Es un placer porque escapamos de las mezquindades cotidianas; porque conocemos gentes, paisajes, historias que nunca creímos poder conocer; es un placer porque nos hace mejores personas; porque nos da alas y raíces, porque nos da fuerzas; porque lloramos y reímos con emociones ajenas; por tantas cosas que no pueden explicarse.
Yo, que soy hija única y de un tiempo en que no había maquinitas y la tele "cerraba" como si fuera un comercio, he disfrutado con la lectura de momentos entrañables, de emociones sobrecogedoras. Me ha serenado, me ha acompañado, me ha divertido, me ha dado paz y energía. A la lectura le debo tanto que es para mí una religión.

Y aprovecho esta entrada de homenaje feliz a la lectura para comentar lo que hice ayer: ir a la presentación del libro de una amiga. Y fui no porque es amiga sino porque es buena escritora. Todo lo que leo de ella me gusta y por eso, sin haber acabado…

Los 80 en vena

Las hombreras.
Rafio Futura.
Fumar sin culpabilidad.
Aguantar dieciocho horas con las lentillas puestas.
Bailar pegados y despegados.
La Paloma.
Muebles de pino.
Los abanicos de Locomía.
Aprender a conducir cascando el embrague.
Menta con limón en La Choza.
Conciertos en Can Boixeres pagados por el Ayuntamiento.
"Yo no me llamo Javier" en la caseta municipal de Rute.
Hacer la limpieza a ritmo de Aute (y tardar el doble).
Jerseys hechos a mano.
Ganar el primer sueldo.
Gastar el primer sueldo.
Ser hija a tiempo completo.
No votar.
Votar.
Las Alpujarras en un verano inolvidable..
La playa en top-less.
Las sevillanas en el pueblo.
Pasar de novio y llamarle marido.

Los 80 fueron nuestros. Disfrutemos recordándolos.

(Imagen: d-shopping.net)

Verano azul

Los veranos son azules. Para los niños los veranos siempre son azules.
Ni cruceros de lujo, ni complejos resort todo incluído, ni yates ni playas recónditas.

Un pueblo abandonado, Susqueda, donde la gente tuvo que salir y dejar sus casas, sus tierras, sus vidas. Una desgracia que es una alegría para un puñado de niños que viven un verano inolvidable.

La más pequeña, con mini vestido, enseñando las braguitas como tocaba en aquella época, soy yo. Mi tío José me coge por los hombros. A mi alrededor mis primos, un tío lejano y un chaval que no recuerdo. Correteando entre las hierbas, viendo los ágiles alacranes esconderse bajo las piedras, yendo a buscar agua a la fuente, contemplando extrañada a la única mujer que se resistía a dejar lo suyo y que quería ser sepultada por el agua... qué pequeñas y qué grandes eran las cosas cuando se tenían los ojos inocentes.

Mi tíos trabajaban en la construcción del embalse y, mientras, vivían en una de las casas vacías del pueblo.
Allá fuimos mis pad…

La Puerta del Sol

Ahí están: no celebran la Nochevieja como cada 31 de diciembre.
Están levantándose contra la injusticia, indignándose.


Les animan ideas solidarias, les corre por las venas la sed de justicia, palpitan al unísono, les asiste la fuerza de la razón, no saben cómo pero saben qué quieren conseguir.

Son jóvenes tengan 20, 40 ó 70 años. Porque las ideas de cambio, de un nuevo orden basado en el respeto y la ayuda mutua son siempre jóvenes. Caducan aquellos que se conforman, que se instalan en lo establecido, que se repliegan en lo poco, que se conforman, que callan y otorgan, que fingen no ver... Caducan de alma y de corazón y los lobos sanguinarios que beben la sangre de los oprimidos se relamen ante las cabezas gachas.

Por eso no importa que les llamen perroflautas, ni que se les arrimen vividores y mangantes, ni que se confundan entre ellos los que viven del cuento. El latido que llevan debe pervivir para que todo cambie. El aire que movieron ha de seguir corriendo entre nosotros. Que su …

Lofesindeyer

Lofesindeyer, o sea, el amor está en el aire.

Blog dedicado a los que creemos que se puede cantar en inglés sin saber inglés.
Dedicado a los que creemos que se puede cantar en cualquier idioma si nos quedamos quietos, quietos, y escuchamos el corazón. Algo pasado, presente o futuro nos permitirá cantar aunque sea bajito, bajito.

Blog para los pesimistas que creen en el optimisto.
Blog para ratitos de alegría.

Bienvenid@s.

(Imagen: zazzle.es)