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Del brazo de un hombre

De la mano de tu padre y montada en los patines. Sabes que no te caerás, que te sostiene, que rectifica ese equilibrio precario que te da ir sobre ruedas a los seis años.

Del brazo de quien amas, de su mano, de su cintura. En lo bueno y en lo malo. Para compartir y para soportar. Si tienes suerte será para siempre. Apoyo mutuo, que buena falta hace.

De la mano de tus pequeños y siendo tú la protectora. Aunque el miedo y la responsabilidad te atenacen la mano no te tiembla y ellos la notan fuerte y segura.

Del brazo de tu hijo, que vuela como puede y tropieza y se equivoca, pero es tuyo y nada podrá cambiar eso. Un momento brillante ponerte en la cola, entrar con él del brazo, verlo guapo y sano y creciendo y sintiendo que recuperas los lazos, fortaleces los vínculos, disfrutas de lo que tuviste, de lo que tienes y de lo que tendrás. Una noche de luz.
(Imagen: fotografía personal)

Comentarios

  1. Loa brazos y las manos de los que más queremos nos iluminan siempre.¿Qué haríamos sin ello?
    Un beso.

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