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Abuso de poder

Hay gente que abusa de su poder. Suele ser gente con poder pequeñito. Un poder de andar por casa, doméstico. Nada importante.
Pero abusan de él.

Y abusan porque pueden y porque quieren. Porque consiguen sus objetivos, que acostumbran a ser mezquinos, o porque afianzan una autoestima que, presumo, tienen seriamente tocada.

Algunos detentan un poder vociferante y otros un poder sibilino. Hay quien cree tener mano izquierda y solo tiene la evidencia de lo que es pegada como se nos pega la sombra.

Los manuales de autoayuda y los héroes de salón nos dicen que debemos rebelarnos contra ellos. Que los abusones deben ser puestos en evidencia,  avergonzados, deben ser sacados al centro iluminado para que el escarnio caiga sobre ellos y consiga vencerlos. Pero en el manual del valiente no encontramos qué hacer cuando la lista de lo que nos jugamos es larga y, echando cuentas, no nos merece la pena arriesgar para que un triste sea desenmascarado.

Y así, los abusones salen siempre ganando. Y nosotros nos consolamos tarareando mientras planchamos "que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la penaaaaaaaa..."

Imagen: devocionalpandevida.blogspot.com

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